Escoge una pistola con un tamaño y potencia adecuado al tipo de pegado que vas a realizar. Es decir, si tu pistola es para aplicar silicón en cantidades pequeñas, compra una pistola de 15 W. Mientras que si deseas aplicar cantidades grandes, adquiere una de 40 W, lo que te permitirá calentar más rápidamente una mayor cantidad de silicón.
La pistola debe tomar la temperatura suficiente para que el silicón salga fácilmente. De lo contrario, se secará antes de que puedas manipular las piezas que vayas a pegar. Si al presionar el gatillo de la pistola no sale el silicón, espera unos segundos. Esto se debe a que el depósito de la pistola no está totalmente lleno y a la temperatura óptima para salir. Si no es así, saldrá sin control y se desperdiciará. Esto trae de cabeza a muchas personas: hilos de silicón al retirar la pistola. Antes de retirar la pistola del punto donde la has aplicado, haz unos rápidos movimientos circulares (enfriará el silicón) hasta que el hilo de silicón se corte, lo que evitará la aparición de hilos.